martes, 1 de septiembre de 2009

El robo del diente

"tengo 35 pesos en la bolsa y el mes pasado cumplí 7 años, mucho éxito para un tipo tan joven, aunque debo decir que muchas peripecias he pasado, pero también que ayuda he recibido. Me he formado una idea de cómo funciona el mundo, los trámites burocráticos hasta en los asuntos más sencillos, que cada uno tiene un deber en la vida, que existen cuantas salidas como nubes en el cielo y es que saben? esto de ser un triunfador es asunto sencillo, basta con poner las fichas en la casilla precisa y tirar los dados con poco de fe y puntería.

"la semana pasada me robaron mi diente; pase los anteriores 2 meses esperando el gran evento, me dolía la lengua de tanto aflojar la pieza tan preciada, valorada en más de 35 pesos, mamá quería sacarmelo con un lasito de estambre, y está bien que tenga necesidades económicas, pero mi integridad física vale mucho más que eso, se lo hice saber mientras corria a encerrarme en el baño.

"comí de ladito durante todo ese tiempo,y cuando menos me di cuenta, estuve  apunto de tragarme mi diente revuelto entre las migajas de un paqué de uvas secas y moradas, ni una gota de sangre ni un lamento gratuito, se cayó, así de simple; yo corrí a lavarlo para apreciar el tesoro entre mis manos, con mucho cuidado para no dejarlo caer en el lavamanos, acto seguido lo sequé con cuidado y lo guardé en mi lapicera para presumir al día siguiente con mis amigos el triunfo de mis encias a punto de hacerme un hombre rico.

"pero como en todas las historias del mundo, siempre hay un villano, tal y como se expresa en las historietas, prueba de que el profesor está equivocado y sí existen los súper heroes y no como él dice, solo los héroes que nos dieron patria,ya saben, tonterias de gente que nunca ha conocido a ninguno.

"David con 3 meses más edad que yo y con 6 centimetros por encima de mi cabeza, robó de la lapicera el diente que el destino y el calcio haciendo de las suyas me habían regalado, y aunque no sucumbió a mi feroz interrogatorio, mis sospechas se confirmaron más tarde.

"volví a casa llorando, sintiendome un fracaso y con las manos vacías, era como haber perdido el comprobante de la quiniela que decia que había acertado en todos los números. supuse durante la sopa que todo estaba perdido, que habría que empezar desde cero nuevamente, y tal vez en unos meses algún otro diente volveria a aflojarse y mi oportunidad de ingresar al jet set de los ofortunados que se pueden costear videojuegos volvería a ser evidente.

"pero una de las ventanas estaba abierta, y no me refiero al hueco que tengo entre los insisivos desde hace una semana, decidí escribir una queja al director del proyecto, osease, el ratón Pérez:

"estimado y siempre justo señor don ratón Pérez, hago de su conocimiento que el día de hoy David ha robado mi diente, pretendieno que usted entregue lo que me pertenece bajo su almohada, dejo esta nota en queja de lo sucedido esperando que su prudencia y amplio conocimiento de las piezas dentales sean prueba suficiente de que ese diente no le pertenece y exigiendo amablemente, es decir, en voz baja, que haga justicia, pues no espero menos de una rata, perdón, ratón tan distinguido como lo es usted señor Pérez. sin más que arreglar de momento, me queda agradecer su bondadosa recompensa por mi pérdida, atte Gael de 7 años.

"es natural que hoy tenga para hincharme de caramelos, estimé muy acertadamente los valores morales de ese ratón tan generoso, y sobre todo su amplia experiencia en casos similares, solo que ahora que David ha devuelto mi diente, tengo una interrogativa, será capaz el ratón Pérez de distinguir un diente por el que ya ha dado recompensa ahora que se me acaba el dinero?"

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